COLOMBIA: Regasificadora de Buenaventura en discordia

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Según información de El Tiempo los  descubrimientos de gas en los últimos años en Colombia, tanto en el 2014 con el pozo Orca en aguas profundas al norte de La Guajira, como en el 2017 con los hallazgos Kronos, Purple Angel y Gorgon, en aguas ultraprofundas frente a Córdoba y Sucre, no alcanzan para garantizar el abastecimiento del país en el largo plazo.

Es por eso que la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) reconfirmó, a finales de marzo, que sigue adelante con el proyecto de la segunda planta de regasificación que tendrá  Colombia, esta vez en el puerto de Buenaventura, en el Pacífico.

Ricardo Ramírez Carrero  director de la Upme, afirma que estos hallazgos estarían aportando producción solo entre el 2027 y el 2028, pero al ritmo de la demanda actual las proyecciones dicen que en 2022 habría déficit del gas, el cual  se podría cubrir hasta el 2024 con la regasificadora de Cartagena (Sociedad Portuaria El Cayao), sin embargo no es suficiente para el suministro a largo plazo.

Si bien la importación es una buena opción, la principal preocupación es quiénes pagarán la nueva planta, cuyo costo se estima entre 700 y 900 millones de dólares.

Por su parte la Upme dice que los expertos españoles que contrató calculan que el valor de la planta estaría entre 650 y 700 millones de dólares (si la regasificación es en tierra y no en una unidad flotante FSRU como en Cartagena).

Además el gasoducto entre Buenaventura y Yumbo (Valle) tendría una cuota de 250 millones de dólares, los costos alcanzarían unos 900 millones de dólares.

Una de las principales preocupaciones es el costo final del gasoducto, por la zona tan compleja no es claro su valor definitivo y se pueden presentar sobrecostos.

Expertos del sector han señalado que mientras productores como Ecopetrol y los industriales, al ser grandes consumidores de gas  asumirían nuevos costos, para los hogares la puesta en operación de la planta costaría entre 30 y 40 pesos por cada metro cúbico consumido.

A pesar de esto, la Upme afirma que si el país decide no hacer la infraestructura y hay un racionamiento de gas, el costo de este  sería de 388 millones de dólares, mientras que el sobrecosto de tener infraestructura ociosa de regasificación en el Pacífico, si se concreta el suministro local, es de 40 millones de dólares.

(Ómar G. Ahumada Rojas, El Tiempo)

Fuente El Tiempo

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