Tráfico ilegal de aletas de tiburón: conexión a cartel

Tráfico ilegal de aletas de tiburón: conexión a cartel
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Buenaventura, Valle del Cauca – Se ha descubierto una red siniestra que dirige el comercio ilegal de aletas de tiburón, arrojando luz sobre las operaciones clandestinas entrelazadas con el legado del crimen organizado. Fernando Rodríguez Mondragón, hijo del fallecido Gilberto Rodríguez Orejuela, alguna vez jefe del infame Cartel de Cali, está acusado de orquestar esta empresa ilícita, empleando tácticas sofisticadas para contrabandear aletas de tiburón desde Buenaventura hasta mercados internacionales, especialmente Hong Kong y Estados Unidos, según varias fuentes colombianas.

Las autoridades divulgaron que la red, profundamente arraigada en el Pacífico colombiano, empleaba métodos engañosos como la deshidratación y el ocultamiento de las aletas en bolsas, con envíos que a veces alcanzaban los cuatrocientos kilos. Esta revelación sigue a una operación encubierta que infiltró el corazón de este sindicato nefasto, descubriendo disparidades económicas impactantes dentro de sus filas.

Los pescadores locales, atraídos por pagos magros, recibían apenas veinticinco mil pesos por aleta, mientras que el cabecilla, supuestamente Rodríguez Mondragón, embolsaba hasta seiscientos mil pesos por cada transacción. Este comercio lucrativo pero destructivo resultó en la muerte de más de mil tiburones mensualmente, subrayando no solo la rentabilidad de la empresa, sino también su devastador impacto en la biodiversidad marina.

En Buenaventura, la pesca trasciende la mera actividad económica, constituyendo una forma de vida transmitida de generación en generación. Para muchas familias, sirve como el principal, si no único, medio de sustento. «También hemos enseñado a pescar a mis sobrinos, porque es la única forma en que podemos sobrevivir aquí», lamentó un pescador local a Noticias Caracol, enfatizando las circunstancias desesperadas enfrentadas por las comunidades costeras.

Revelaciones recientes de Noticias RCN desvelaron aún más el alcance de este comercio ilícito, con audios de la Fiscalía exponiendo la exportación de aletas a mercados lucrativos en China y Estados Unidos, alcanzando precios exorbitantes de más de $450 por kilo. A pesar de la detención de Rodríguez y su posterior arresto domiciliario por cargos relacionados con el tráfico de fauna silvestre, investigaciones posteriores han revelado su continua participación en actividades delictivas.

La gravedad de la situación fue subrayada por una incautación en 2021 de 3,493 aletas de tiburón, representando cinco especies amenazadas, camufladas junto con vejigas natatorias. Notablemente, el 60% de estas aletas provenían de especies catalogadas como amenazadas bajo el convenio CITES, enfatizando la necesidad urgente de medidas estrictas para combatir esta explotación desenfrenada de la vida marina.

A medida que las autoridades intensifican los esfuerzos para desmantelar esta red ilícita, la revelación de sus conexiones con el cartel sirve como un recordatorio contundente de la persistente conexión entre el crimen organizado y la degradación ambiental, instando a una acción concertada para proteger nuestros océanos y sus habitantes.

Fuente: Infobae, El Tiempo, El País

Fuente Infobae El País El Tiempo
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